31 agosto 2007

Carta de una desconocida (1927). Stefan Zweig

En unos cuantos folios, una mujer desconocida tiene suficiente espacio para llenar de amor unas cuantos recuerdos. La carta aparece en la casa de un hombre de buena posición en Viena. Un hombre que no sabe quién le escribe esa carta, quién es esa mujer desconocida que le ha amado desde que era una adolescente hasta que ha muerto. Esa mujer con la que compartió algunas noches, que recuerda sólo vagamente, y a la que incluso dio un hijo, sin saberlo. El epicentro de esta novela es la mujer. La autora de la carta se presenta con todos los rasgos clásicamente atribuidos a la mujer, como la intensidad de sus emociones y su necesidad de centrar su existencia en el amor. Salvando las distancias del tiempo y las convenciones sociales, leyendo esta pequeña narración desde nuestro punto de vista, la mujer desconocida resulta conmovedora. Su capacidad de crear un espacio lleno de amor a pesar de su dramática soledad es apabullante. La cuestión es si realmente amar de ese modo tiene sentido. El autor nos presenta un escenario, el del personaje que ama, y otro, el del personaje que no ama, y tiende a embellecer el primero. Si olvidamos que ella es una mujer y que a quien dirige la carta es un hombre, lo que nos queda es un personaje que se entrega por completo frente a un personaje terriblemente vacío. Nada más. Y nada menos.

Biografía del autor: Stefan Zweig (1881-1942), escritor y pacifista austriaco, famoso sobre todo por sus biografías, nació en Viena, en cuya Universidad estudió. A raíz del estallido de la I Guerra Mundial, Zweig se convirtió en un ardiente pacifista y se trasladó a Zurich, donde podía expresar sus opiniones. En su primera obra importante, el poema dramático Jeremías (1917), denunciaba apasionadamente lo que él consideraba como la locura suprema de la guerra.Después de la guerra Zweig se estableció en Salzburgo y escribió biografías, por las que se hizo famoso, narraciones y novelas cortas y ensayos. Entre estas obras destacan: Tres maestros (1920), estudios sobre Honoré de Balzac, Charles Dickens y Fiódor Dostoievski y La curación por el espíritu (1931), donde da cuenta de las ideas de Franz Anton Mesmer, Sigmund Freud y Mary Baker Eddy. El ascenso del nazismo y el antisemitismo en Alemania llevó a Zweig, que era judío, a huir a Gran Bretaña en 1934. Emigró a los Estados Unidos en 1940 y después a Brasil en 1941, donde se suicidó llevado por un sentimiento de soledad y fatiga espiritual. Como escritor, Zweig se distinguió por su introspección psicológica. Omitiendo detalles no esenciales, fue capaz de hacer sus biografías tan entretenidas como una novela. Los últimos escritos importantes de Zweig incluyen las biografías Erasmus de Rotterdam (1934) y María Estuardo (1935), la novela El juego real (publicada póstumamente en 1944), y su autobiografía El mundo de ayer (1941).

La amante de Bolzano (1942). Sándor Márai

Casanova, bajo la especial mirada de Márai, no es un hombre hermoso. Ni excesivamente inteligente. Pero es un hombre, y ahí radica su enorme magnetismo con las mujeres. Recién fugado de una prisión, a donde le llevaron algunas de sus arriesgadas andanzas, Giacomo Casanova se instala en una posada de Bolzano. Parece una elección casual, pero no lo es en absoluto, porque es en esa localidad donde vive Francesca, la única mujer que ha amado. Una noche se batió en duelo por ella con el que es su marido, el Duque de Parma, un hombre anciano que lee en la llegada de Casanova el posible final de su matrimonio. Así que decide dar una vuelta de tuerca y comprar al aventurero, hacerle pasar una noche de amor con Francesca en la que, sin destruirla, consiga que deje de amarle. Pero nada saldrá como los dos hombres han planeado. Con un tema de partida tan parecido al de El último encuentro, Márai crea sin embargo una novela completamente diferente. El amor de dos hombres por la misma mujer es trágico en la primera, terriblemente mundano en la segunda. El diálogo final entre Giacomo y Francesca es una auténtica maravilla. Es ella, al final, a pesar de su apariencia de títere, quien toma las riendas de la historia, quien decide por los tres, quien pone los puntos sobre las íes.

Biografía del autor: Márai fue escritor húngaro nacido en Kassa (1900), un pueblo que sucesivamente fue Hungría, Checoslovaquia y ahora Eslovaquia. De joven trabajó como periodista y no tardó en llegar a la Academia Húngara de las Letras. De esa época son sus primeras obras, Bebe, o el primer amor, Rebeldes, Gente extraña, Ctsura, La verdadera y Confesiones de un burgués. En los años veinte pasó un periodo de exilio voluntario en Alemania y Francia, durante el régimen de Horthy y en 1948 sus obras fueron prohibidas en Hungría y emigró a Estados Unidos. En Sándor Marai vive la voz de los grandes novelistas, de Flaubert, Stendhal, Dostoievsky, Henry James y Balzac, un ensimismamiento que ha sido concebido para ser comunicado a la persona indicada en el momento preciso, y en cuyo rito se obra la catarsis final, la que redime o condena, la que destierra el silencio turbador. Los personajes logran comprenderlo todo y son capaces de explicar sus emociones con destreza, como si el pensarse les otorgara el dominio, al menos sobre el pasado, de sus destinos. Marai dejó plasmado este estilo en sus cuatro novelas más importantes, Divorcio en Buda (1936), La herencia de Eszter (1939), El último encuentro (1942) y La amante de Bolzano (1942). Se suicidó en San Diego (California) en 1989.

30 agosto 2007

El pato salvaje (1884). Henrik Ibsen


Quizá con menos concesiones que en Casa de muñecas, Ibsen consigue con El pato salvaje demostrar que no siempre la justicia tiene por qué resultar justa. El empeño de Gregorio Werle por destapar la hipocresía, aunque en ello resulte implicado su propio padre, desatará una espiral que sólo el suicidio de una niña podrá parar. Hermosa y enormemente cruel alegoría la que propone Ibsen, la muerte del inocente como redención para las penas de los adultos. Encarnada primero la redención en un pato, absurdamente encerrado en un desván, será la niña, Eudivigis, la que se sacrifique para que la falsedad del matrimonio de sus padres encuentre una salida. Es enormemente cruel el final, ese final desangelado en el que Werle, que en ningún momento se considera culpable por haber desatado la pesadilla, dialoga con el cínico Relling. Menos famosa que Casa de muñecas, es sin embargo esta obra de Ibsen un auténtico ejercicio de teatro moderno, con sus constantes referencias al pasado, ese pasado que acecha al presente de lo protagonistas, que les impide seguir adelante.

Biografía del autor (Wikipedia): Henrik Iben nació en 1828 en Skien, una pequeña ciudad al sur de Noruega, y murió en 1906 en la actual Oslo, entonces Cristianía. Se le considera el más importante dramaturgo noruego y uno de los autores que más ha influido en la dramaturgia moderna, padre del drama realista moderno y antecedente del teatro simbólico. En su época, sus obras fueron consideradas escandalosas por una sociedad dominada por los valores victorianos, obras que cuestionaban el modelo de familia y de sociedad dominante. Su padre, un próspero comerciante, se arruina cuando Henrik cuenta ocho años de edad y la familia debe trasladarse a una granja en las afueras de Gjerpen, única propiedad que logra salvar de la quiebra. Allí el pequeño Henrik deberá recorrer 5 kilómetros para asistir a la escuela y se convierte en un niño introvertido y solitario. En 1842 regresan a Skien, y Henrik, con 14 años, ingresa en un colegio religioso. Permanecerá en él hasta los 16 años, cuando las necesidades económicas le obligan a desplazarse a la pequeña ciudad de Grimstad para trabajar durante seis años como aprendiz de farmacia. Durante su estancia en Grimstad apenas se relaciona, acentuándose su carácter introvertido. Termina los estudios de secundaria y comienza estudios de medicina (que nunca terminará), se interesa por la literatura y escribe sus primeros poemas y obras dramáticas. De esta época son los poemas Resignación y En otoño y los dramas (de carácter romántico) Catilina y La tumba del guerrero (o El túmulo del héroe). En 1850 se traslada a Cristianía, donde, después de intentar retomar los estudios, a pesar de llevar una existencia de penurias económicas decide vivir de sus obras. Publica Catilina bajo el seudónimo de “Brynjolf Bjarme” que es mal acogida por la crítica y no consigue que sea representada. Colabora con el periódico de la Sociedad de Estudiantes Samfundsbladet y con la revista satírica de literatura y política Andhrimner. El 26 de septiembre de 1851 se representa por primera vez una de sus obras, La tumba del guerrero, en el Cristianía Theater. En 1852 consigue el trabajo de ayudante de dirección en el recientemente establecido Det norske Theater de Bergen, con el compromiso de estrenar una de sus obras al año. Estrena cuatro obras: La noche de San Juan (1853), una nueva versión de La tumba del guerrero (1854), La señora Inger de Ostraad (1855) y La fiesta en Solhaug (1856). En Bergen conoce a Susannah Thoresen, la hija de un clérigo, con la que contraerá matrimonio el 18 de junio de 1858. En 1857 realiza viajes de estudios a Dresden y Copenhague. En septiembre de 1857 regresa a Cristianía para hacerse cargo de la dirección artística del Cristianía Norske Theater hasta su quiebra en 1862. En 1858 estrena: Los vikingos de Helgeland . Ese mismo año nace su hijo Sigurd y en años siguientes publica sus poemas Paa Viddeme (En las planicies) y I billedgalleriet (En la galería de arte) y escribe el drama La comedia del amor. A la quiebra del teatro le siguen meses de penuria económica; solicita a la Universidad una beca para viaje de estudios, le es concedida y viaja al oeste de Noruega recopilando datos sobre sus expresiones folclóricas. Escribe y publica el drama Los pretendientes de la corona (1863. Según tema concebido en 1858). En 1864 abandona Noruega y se dirige a Roma, donde un año después se reunirá con su familia. Ibsen consideró no vivir en el ambiente luterano y conservador de Cristianía e inició un exilio voluntario de 27 años. En Roma residirá 4 años. En 1868 se traslada a Alemania, donde residirá primero en Dresde (1868-75) y más tarde en Munich (1875-78). Ibsen es ya un dramaturgo con reconocimiento internacional y sus obras se representan en diversos países de Europa. En 1869 viaja a Egipto invitado como representante noruego a la inauguración del Canal de Suez. En 1873 es elegido miembro del jurado de arte internacional en la Exposición Universal de Viena. En 1878 vuelve a Roma, esta vez para residir durante siete años. Es en todo este tiempo de exilio voluntario cuando escribe su principal obra dramática, sus dramas realistas y simbolistas. En 1891, a los 63 años de edad, regresa definitivamente a Noruega y en 1895 fija su residencia en Cristianía. En 1898 Cristianía, Copenhague y Estocolmo (las tres capitales escandinavas) celebran solemnemente el setenta aniversario de Ibsen. Sigue escribiendo, de esta época es su drama Juan Gabriel Borkman (1896). En 1900 sufre un primer ataque de apoplejía, al que le sucederán otros que irán minando su salud hasta dejarlo postrado en cama totalmente paralítico. Muere el 23 de mayo de 1906 a los 78 años de edad.

26 agosto 2007

Profundidades (2007). Henning Mankell


Es necesario avanzar en este relato para comprender la profunda inhumanidad de su protagonista, Lars Tobiasson, un oficial de la Marina sueca que, cuando estalla la I Guerra Mundial, es enviado a bordo del acorazado Svea para cumplir una misión secreta, buscando nuevas rutas de navegación. Lars está casado con Kristina, que vive en Estocolmo. Durante su misión, Lars halla una pequeña isla en la que vive Sara, una mujer solitaria que ha perdido a su marido en esas aguas. Lars se obsesiona con ella hasta el punto de crearse una doble vida para seguir visitándola. Pero a medida que avanza la narración Lars se asoma lentamente desde las profundidades como el psicópata que es. Mankell consigue arrastrarnos al lugar desolador del Atlántico Norte que es a la vez escenario de la trama y el alma del protagonista. Parece haber dejado definitivamente atrás a Wallander,

Biografía del autor: Henning Mankell nació en Estocolmo (Suecia) en 1948, y en la actualidad divide su tiempo entre Suecia y Mozambique, donde dirige el teatro nacional Avenida de Maputo. Es autor de numerosas obras de ficción y uno de los dramaturgos más populares de su país. No obstante, lo que lo ha convertido en un escritor de fama mundial es la serie de novelas policiacas protagonizadas por el inspector Kurt Wallander, traducidas a treinta y siete idiomas, aclamadas por el público y adaptadas al cine y la televisión.

Pájaros a punto de volar (2002). Patricia Highsmith


Todos los relatos contenidos en este volumen fueron escritos por Patricia Highsmith mucho antes de revelarse como la gran autora de novela negra que fue. Son relatos iniciáticos, despojados de cualquier apariencia de misterio. Más bien al contrario, la escritora crea personajes perdidos, solos, en lugares grises, buceando en sus miserias para, de vez en cuando, arrojarles alguna esperanza. En Una mañana extraordinaria es una niña, Freya, la que cambia la vida de Aaron, un taxista neoyorquino que, cansado de todo, coge un tren con una pequeña maleta y llega a un pequeño pueblo donde descubre que la miseria no es exclusiva de NY. Incierto tesoro nos muestra la lucha de un ladrón cojo con su víctima por despojarle de su bolsa de viaje. La puerta siempre abierta (sin felpudo de bienvenida) me pareció uno de los mejores relatos del libro, la historia de Mildred y su hermana Edith, que viene a pasar con ella una noche a Nueva York. Sus desvelos porque su vida no parezca tan patética son conmovedores. Igual de conmovedora es la desgarradora En la plaza, en la que el niño mexicano Alejandro se hace mayor aprendiendo a vivir de las turistas americanas. Pájaros a punto de volar apunta ya hacia la Higsmith que viene, estructural y argumentalmente. Don espera la carta de amor que nunca llega, pero leyendo las que le escriben a su ausente vecino decide contestar en su nombre... También La inmaculada concepción es precursor de su novela negra, con ese protagonista desquiciado que ha violado a una mujer retrasada e intenta matarla cuando ella se queda embarazada. Maravillosa es Un gran castillo de naipes, donde el protagonista, Lucien, recuerda vagamente a Ripley mientras busca sus cuadros falsificados para su atípica colección. Hay historias, como El coche, llenas de patetismo, como el de la americana que no se adapta en el pueblo mexicano en que su marido dirige un hotel... O el de la mujer de clase alta que huye de la madre del niño que juega con su hijo en el parque en El punto fijo de un mundo en rotación. En estos últimos relatos la crueldad de Highsmith con sus personajes está definiéndose. Los pianos de los Steinach es reveladora en ese aspecto, con la mujer de edad madura patéticamente enamorada del joven pianista y tremendamente celosa de su hermana, así como la historia de las dos jubiladas que comparten habitación de Noche tranquila. Su futura truculencia se desarrolla en Un hombre muy agradable, donde sin suceder nada grave la atmósfera es aterradora. Pero de elegir uno de estos relatos elegiría Llamada para Luisa, la única de estas narraciones cortas en la que la protagonista se aleja del estereotipo Highsmith para mostrarnos a una mujer buena. Una mujer que no duda en ayudar a su vecina y sus hijas cuando enferman de escarlatina. Quizá fue la única vez que Patricia Highsmith creyó que había algo bueno dentro de nosotros mismos.

Biografía de la autora: Patricia Highsmith nació en 1921 en Forth Worth (Texas, EEUU). Sus padres se divorciaron y ella pasó sus primeros años con su abuela. De hecho, no conocerá a su padre hasta los 12 años. Vivió su juventud en Nueva York, ya obsesionada con la culpa, la mentira y el crimen que tan bien reflejaron autores como Poe, Conrad y Dostoievski, sus favoritos en esa época. Fue una lectora precoz, con nueve años ya estaba releyendo Crimen y Castigo. Será leyendo La mente humana, de Karl Menninger, cuando comience a pensar que "el hombre o la mujer de la casa de al lado podían tener una extraña psicosis sin que yo pudiese apreciarlo". Precisamente su obra se basa en personajes aparentemente normales, pero con un oscuro mundo interior. Saltó a la fama cuando Alfred Hitchcock adaptó su primera novela, Extraños en un tren (1951), considerada un clásico del suspense. Highsmith murió en Suiza en 1995.

Hombre lento (2005). J.M. Coetzee


Paul Ryament sufre un accidente de bicicleta que le cuesta una pierna. Coetzee decide mostrarnos a través de él la debilidad del ser humano, pero también su enorme fuerza. Alejado de la devastación que muchas de sus otras novelas nos dejan, en esta, Coetzee se permite un destello de humor, a través de un personaje alejado de los habituales márgenes de desolación que establece el autor. Paul se queda cojo, con un muñón que aborrece, pero no decide enfrentarse a la realidad, sino ignorarla. Rechaza prótesis, todas las opciones de seguir adelante. Sólo aceptará que una enfermera croata, Marijana, le ayude. Y en ella centrará sus ganas de vivir, decidiendo amarla aunque ella esté felizmente casada. Marijana y su familia se irán colando en su vida y descolocándola, sobre todo el hijo mayor, Drago, que incluso vivirá una temporada con Paul. Pero la engorrosa aparición de la escritora Elizabeth Costello obligará al protagonista a enfrentarse a sí mismo. Coetzee no es nunca moralista, sino rotundamente realista. En esta novela sucede de nuevo. En ningún momento muestra a un héroe, sino a un ser humano. No quiere que entendamos por qué actúa como actúa, simplemente, nos muestra sus actos. Como en una pieza de teatro en la que estamos deseando intervenir pero no podemos. Quizá Coetzee nos invita a buscar nuestros propios muñones y aceptarlos.

Biografía del autor: John Maxwell Coetzee nació en Ciudad del Cabo en 1949. Vivió su infancia en esa ciudad y Worcester, se licenció en Matemáticas e Inglés en Ciudad de El Cabo y en los sesenta se fue a Londres a trabajar como programador informático. Parte de estas vivencias están en su novela Juventud. Seguirá estudiando literatura en Texas y después dará clase en la Universidad de Buffalo. Volverá a su país en 1984 a ocupar una cátedra en Literatura inglesa en la Universidad de Ciudad de El Cabo. Ahora es investigador en el Departamento de inglés de la universidad australiana de Adelaida y tiene la nacionalidad de este país. Recibió el Nobel en 2003y fue el primer escritor galardonado en dos ocasiones con el Booker (el premio más prestigioso en lengua inglesa).


Dos mujeres en Praga (2002). Juan José Millás


Luz Acaso entra en una editorial donde escriben biografías por encargo y le pide a Álvaro Abril que haga la suya. Pero desde el primer encuentro queda claro que esa mujer de mediana edad no tiene claro la vida que desea perpetuar, la real o la imaginada. Por eso Álvaro se sentirá cada vez más atraído por ella, hasta llegar a creer que puede ser su madre, pues él siempre ha sospechado que fue adoptado, y en una de sus vidas Luz abandonó a su hijo al nacer. La trama comienza a plegarse sobre sí misma con María José, una aspirante a escritora enamorada de Álvaro que se pasea por el mundo con un parche en el ojo izquierdo, y sin mover su brazo izquierdo. Quiere buscar el lado izquierdo de las cosas, y de paso a Álvaro Abril, al que cree estar predestinada. Praga es el piso de Luz, donde ambas se instalan. La trama se complicará mucho más, hasta llegar a hacerse ciertamente barroca. Una novela sólo para adictos a Millás.

Biografía del autor: Millás nació en Valencia en 1946. Estudió Filosofía y Letras en Madrid, aunque no terminó. Hace diez años que comenzó a escribir en El País y otros medios, lo que le ha catapultado a la fama, aunque comenzó como escritor de culto ganando el Premio Sésamo en 1974. En 1984, con El desorden de tu nombre, rompe la etiqueta de autor de culto, y es en esa época, en 1987, cuando se casa con su segunda mujer, Isabel, con la que sigue casado. En 1990 gana el Nadal con La soledad era esto, que supone un punto de inflexión en su carrera, comenzando a escribir en periódicos. Hoy es uno de los autores más populares del país.

Sin sangre (2007). Alessandro Baricco

Cuatro hombres en un Mercedes llegan a la aislada granja donde Manuel Roca vive con sus dos hijos. Sabe que vienen a matarlo, así que esconde a su hija bajo una trampilla y ordena correr al niño. Nina escucha desde su escondite cómo aquellos hombres acusan a su padre de haber experimentado con seres humanos en un hospital, durante la guerra que acaba de terminar. Escucha cómo lo matan. Cómo su hermano vuelve con una escopeta y lo matan también. Y cómo Tito, uno de los hombres, descubre su escondite y la ve, agazapada. Pero Tito no dirá nada. Los hombres dejarán la casa y Salinas, el cabecilla, le prenderá fuego, así que Tito, horrorizado, pensará que la niña ha muerto. Esta escena es el punto de partida de esta extraordinaria narración corta, en la que Nina se convierte en la mujer que puede cambiar el horror, o perpetuarlo, cuando salva su vida, crece, y recuerda a los asesinos de su familia. En sólo 100 páginas, el autor italiano desgrana una trama que atrapa al lector, haciéndole cuestionarse sus propios valores más profundos.

Biografía del autor: Alessandro Baricco nació en Turín en 1958. Licenciado en Filosofía, alcanzó la fama con un programa televisivo de libros. Fundó la escuela de escritura Holden, en honor a Salinger. Su fama como escritor le llega con Seda en 1996, novela traducida a 17 idiomas.

18 agosto 2007

La tía Julia y el escribidor (1977). Mario Vargas Llosa


Cuando Varguitas, el protagonista de esta novela y alter ego del autor, conoce a su tía Julia, no siente nada especial. Él acaba de cumplir los 18, ella tiene más de 30. Es mayor, recién divorciada, y encima un incordio ya que de vez en cuando tiene que llevarla al cine. Él, que trabaja haciendo boletines informativos en la radio Panamericana, sueña con ser escritor. Lo que ignora es que todo ese año será más novelesco que cualquier historia que él pudiese imaginar. De modo magistral, Vargas Llosa conduce al lector en dos sentidos. La supuesta realidad, en la que Varguitas se enamora de su tía Julia, y la supuesta irrealidad, en la que las disparatadas historias de los seriales radiofónicos que inventa Pedro Camacho se hacen reales. La maestría para la narración corta de Vargas Llosa es innegable. Pero su capacidad de crear una novela entretejiendo el disparate que llena la trama es aún mayor. Llosa combina de modo magistral el lenguaje irónico y sardónico del narrador de la historia de Varguitas con el popular, lleno de dejes y giros, que ocupa las narraciones de folletín de Camacho. Hombres que matan ratas para vengar la muerte de su hermana, devorada por ellas; soldados que reciben órdenes de matar a polizones indocumentados; hermanos que se enamoran de sus hermanas y lloran mientras las ven casarse... Nada es lo suficientemente rocambolesco para llenar un serial radiofónico. Nada es lo suficientemente disparatado para Vargas Llosa, capaz a pesar de todo de crear una historia real, tan real que sorprende. El capítulo final, a modo de epílogo, rompe de golpe con toda la línea narrativa, devuelve al lector a la realidad, y cierra de algún modo la cadena de historias que le ha obligado a seguir durante toda la novela, enloqueciéndole igual que enloquece el autor, Pedro Camacho, cuando deja de dominar a sus decenas de personajes. Con esta novela, me rindo definitivamente al talento del escritor peruano.

Biografía del autor: Mario Vargas Llosa nació en 1936 en Arequipa (Perú). No conocerá a su padre hasta los diez años, ya que se separó de su madre al nacer él, y el reencuentro va a afectar mucho a Mario. Su padre impondrá en su vida una férrea disciplina, que él se resiste a adoptar. Estas vivencias las recogerá en La ciudad y los perros. Comienza a trabajar como columnista en varios periódicos limeños en cuanto termina el colegio. Estudiará Letras y Derecho en la Universidad de San Marcos, mientras sigue escribiendo. En 1995 se casa con su tía política Julia Urquidi, y con ella viaja a Europa. Todas sus vivencias las recogerá después en sus novelas, como La tía Julia y el escribidor. En 1958 llega a España con una beca de estudios, pero se instala un año después en París. Separado de su tía, se casará en 1965 después con su prima Patricia Llosa, y con ella viaja también a Europa. Vivirá hasta 1974 entre París y Barcelona. En 1990 se presenta sin éxito a la presidencia de Perú. En 1993 se nacionaliza español. Desde 1996 es miembro de la Real Academia.

16 agosto 2007

Casa de muñecas (1879). Henrik Ibsen


Ningún momento mejor para releer a Ibsen que a las puertas de un viaje a Noruega. Quizá el portazo de Nora es un momento cumbre de la Historia, con mayúsculas, del teatro de todos los tiempos. Pero leído en su contexto social, en la puritanísima sociedad coetánea de Ibsen, es algo más: significó el nacimiento de un movimiento feminista alentado por los artistas. Nora es el paradigma de la mujer moderna que empieza a serlo. La mujer que intenta dejar atrás las convenciones sociales, las costumbres castradoras y la comodidad, pero a la vez el esclavismo, de la vida entregada a un hombre. Paralela a esta, en su día, escandalosísima heroína, Ibsen desarrolla las reglas del que será el teatro moderno. La trama es enormemente sencilla: Nora es una joven mujer casada y con hijos, hermosa y superficial. Sólo una vez ha roto las reglas, cuando una grave enfermedad de su esposo, que le obliga a cambiar de aires, la impulsa a pedir un préstamo para pagar el viaje. Lo hará a espaldas de su marido, falsificando la firma de su ya fallecido padre para obtener el dinero. La resolución de esta trama es el eje de Casa de muñecas, una obra esencial.

Biografía del autor (Wikipedia): Henrik Iben nació en 1828 en Skien, una pequeña ciudad al sur de Noruega, y murió en 1906 en la actual Oslo, entonces Cristianía. Se le considera el más importante dramaturgo noruego y uno de los autores que más ha influido en la dramaturgia moderna, padre del drama realista moderno y antecedente del teatro simbólico. En su época, sus obras fueron consideradas escandalosas por una sociedad dominada por los valores victorianos, obras que cuestionaban el modelo de familia y de sociedad dominante. Su padre, un próspero comerciante, se arruina cuando Henrik cuenta ocho años de edad y la familia debe trasladarse a una granja en las afueras de Gjerpen, única propiedad que logra salvar de la quiebra. Allí el pequeño Henrik deberá recorrer 5 kilómetros para asistir a la escuela y se convierte en un niño introvertido y solitario. En 1842 regresan a Skien, y Henrik, con 14 años, ingresa en un colegio religioso. Permanecerá en él hasta los 16 años, cuando las necesidades económicas le obligan a desplazarse a la pequeña ciudad de Grimstad para trabajar durante seis años como aprendiz de farmacia. Durante su estancia en Grimstad apenas se relaciona, acentuándose su carácter introvertido. Termina los estudios de secundaria y comienza estudios de medicina (que nunca terminará), se interesa por la literatura y escribe sus primeros poemas y obras dramáticas. De esta época son los poemas Resignación y En otoño y los dramas (de carácter romántico) Catilina y La tumba del guerrero (o El túmulo del héroe). En 1850 se traslada a Cristianía, donde, después de intentar retomar los estudios, a pesar de llevar una existencia de penurias económicas decide vivir de sus obras. Publica Catilina bajo el seudónimo de “Brynjolf Bjarme” que es mal acogida por la crítica y no consigue que sea representada. Colabora con el periódico de la Sociedad de Estudiantes Samfundsbladet y con la revista satírica de literatura y política Andhrimner. El 26 de septiembre de 1851 se representa por primera vez una de sus obras, La tumba del guerrero, en el Cristianía Theater. En 1852 consigue el trabajo de ayudante de dirección en el recientemente establecido Det norske Theater de Bergen, con el compromiso de estrenar una de sus obras al año. Estrena cuatro obras: La noche de San Juan (1853), una nueva versión de La tumba del guerrero (1854), La señora Inger de Ostraad (1855) y La fiesta en Solhaug (1856). En Bergen conoce a Susannah Thoresen, la hija de un clérigo, con la que contraerá matrimonio el 18 de junio de 1858. En 1857 realiza viajes de estudios a Dresden y Copenhague. En septiembre de 1857 regresa a Cristianía para hacerse cargo de la dirección artística del Cristianía Norske Theater hasta su quiebra en 1862. En 1858 estrena: Los vikingos de Helgeland . Ese mismo año nace su hijo Sigurd y en años siguientes publica sus poemas Paa Viddeme (En las planicies) y I billedgalleriet (En la galería de arte) y escribe el drama La comedia del amor. A la quiebra del teatro le siguen meses de penuria económica; solicita a la Universidad una beca para viaje de estudios, le es concedida y viaja al oeste de Noruega recopilando datos sobre sus expresiones folclóricas. Escribe y publica el drama Los pretendientes de la corona (1863. Según tema concebido en 1858). En 1864 abandona Noruega y se dirige a Roma, donde un año después se reunirá con su familia. Ibsen consideró no vivir en el ambiente luterano y conservador de Cristianía e inició un exilio voluntario de 27 años. En Roma residirá 4 años. En 1868 se traslada a Alemania, donde residirá primero en Dresde (1868-75) y más tarde en Munich (1875-78). Ibsen es ya un dramaturgo con reconocimiento internacional y sus obras se representan en diversos países de Europa. En 1869 viaja a Egipto invitado como representante noruego a la inauguración del Canal de Suez. En 1873 es elegido miembro del jurado de arte internacional en la Exposición Universal de Viena. En 1878 vuelve a Roma, esta vez para residir durante siete años. Es en todo este tiempo de exilio voluntario cuando escribe su principal obra dramática, sus dramas realistas y simbolistas. En 1891, a los 63 años de edad, regresa definitivamente a Noruega y en 1895 fija su residencia en Cristianía. En 1898 Cristianía, Copenhague y Estocolmo (las tres capitales escandinavas) celebran solemnemente el setenta aniversario de Ibsen. Sigue escribiendo, de esta época es su drama Juan Gabriel Borkman (1896). En 1900 sufre un primer ataque de apoplejía, al que le sucederán otros que irán minando su salud hasta dejarlo postrado en cama totalmente paralítico. Muere el 23 de mayo de 1906 a los 78 años de edad.

12 agosto 2007

Campos de Londres (1989). Martin Amis


Lo confieso: nunca recomendaría a un lector poco entrenado a Martin Amis. No porque sea un autor de prosa complicada, todo lo contrario, a veces es tan simple que se queda en lo somero, aunque con Amis nada es lo que parece. Porque su aparente sencillez no es más que una vuelta de tuerca, y aunque dicen los entendidos que leerlo en inglés es un lujo, en sus traducciones, doy fe, sigue siéndolo. Campos de Londres es una novela tan alocada que al terminarla me he sentido agotada. Me costó leerla, el sentido del humor de Amis y el mío no tienen demasiado que ver, pero, aún así, este maremagnum de personajes imposibles resulta, en su conjunto, divertido. Nicola, la hermosa mujer que ha escogido la fecha de su muerte (su 35 cumpleaños) y su asesino, centra una trama con otras tres puntas: Keith, el macarra de bar que juega a los dardos en su reino cerrado del Black Cross; Guy, el aristócrata británico atraído por los bajos fondos y Samsong, el narrador, que es un personaje más. Entre los cuatro -con personajes secundarios como el imposible hijo de Guy y Hope, Marmaduke, o las sufridas esposa e hija de Keith, Kath y Kim, respectivamente- se entrelaza el destino. Nicola decide morir, y decide a manos de quién. Toda la decadencia de la sociedad actual está recogida en esta larga novela. Puede que se haga pesada, pero llegar al final es de lo más recomendable. Amis siempre guarda un as bajo la manga...

Biografía del autor:
Martin Amis nació en Oxford, Inglaterra en 1949 y estudió en la universidad de Oxford. La infancia de Amis transcurrió en diversos lugares, pues su padre, el escritor Kingsley Amis, enseñó en universidades de Gran Bretaña y Estados Unidos. Después del divorcio de sus padres cuando él tenía doce años, asistió a numerosas instituciones académicas pero demostró poco interés por los estudios. Sin embargo, después de que su madrastra, la novelista Elizabeth Jane Howard, le iniciara en la obra de Jane Austen, Amis decidió prepararse para ingresar en la universidad y se licenció en Oxford en 1971. Amis realizó diversos trabajos en el mundo editorial antes de dedicarse por completo a la escritura. Trabajó como crítico de libros en el London Observer en 1971 y desde 1972 hasta 1974 como encargado editorial y director de la sección de narrativa y poesía en el Times Literary Supplement. Después pasó al New Statesman, donde llegó a director de la sección literaria a los 27 años de edad. En 1980 regresó al Observer como colaborador especial. Amis ha publicado una serie de novelas, relatos, ensayos y guiones de cine que han originado su reputación como uno de los más ingeniosos escritores satíricos de su tiempo. Su primera novela, El libro de Rachel (1973), ganó el Premio Somerset Maugham en 1974 (un honor que su padre había ganado con su primera novela, Lucky Jim, 20 años antes). Entre sus títulos sucesivos están Niños muertos (1976), Éxito (1978), Otra gente (1981), Dinero (1984), Los monstruos de Einstein (1987), Campos de Londres (1989), La flecha del tiempo (1991), una obra sobre los campos de exterminio nazis que desafía la narración lineal convencional, y El tren de la noche (1995).

05 agosto 2007

El lobo estepario (1927). Hermann Hesse


Cómo cambia todo, cómo cambia una lectura cuando eres joven retomada de adulta. Ese escritor idolatrado por su aparente rebeldía que, leído ahora, te descubre un mundo nuevo, completamente nuevo. La asumida soledad del ser humano, la certeza extremadamente cruel de que estamos solos frente a nuestro destino. Como Harry Haller, el inolvidable protagonista de El lobo estepario, ese personaje ya de leyenda. En la novela, el narrador inicial nos introduce al narrador auténtico, Haller. El sobrino de la casera de Haller nos aporta el primer acercamiento a su extraña figura. Todo es extraño, visto a través de su mirada, pero también fascinante... Después es el propio Haller quien recoge el testigo, e incluso introduce en su narración una tercera visión, a modo de tratado sobre el lobo estepario que él pretende ser. Ese lado salvaje e inconformista que algunos seres humanos esconden dentro. El onírico final de la novela, con Haller envuelto en la delirante pasión de Armanda, la mujer-cortesana a la que ha de matar, es alucinante.

Biografía del autor:
Hermann Hesse nació en Calw, una localidad ubicada en Baden-Wutemberg, donde transcurrieron los tres primeros años de su vida (hasta 1880) y tres años de colegio (1886 a 1889). En su juventud hizo grandes viajes por Italia e India, determinantes en gran parte de la temática que se presenta en sus obras. En la India su abuelo y su padre habían sido misioneros. Su educación estuvo dividida entre Alemania y Suiza de 1881 a 1886, estudió en un colegio de humanidades, abandonándolo dos años después. Los siguientes años fueron más conflictivos: con quince años, en 1892, intentó suicidarse, quedando tras esto a cargo de un teólogo y pasando posteriormente por una institución de salud mental y otra "para jóvenes problemáticos". Cumplió su educación básica en 1893, pasando a intentar aprender el oficio de librero, luego el de mecánico relojero, y finalmente, otra vez, el de librero. En 1895 comenzó a trabajar en su oficio en una librería de Tubinga especializada en teología, filología y leyes. Con escaso interés por el contacto social, Hesse pasaría su tiempo libre leyendo y escribiendo para periódicos locales, publicando su primer poema a finales de 1896, Emancipado económicamente en 1898 de sus padres, Hesse continuaría publicando aunque con escaso éxito. La confianza de su editor y las subsiguientes publicaciones derivarían en su primer éxito en 1903: "Peter Camenzind". Un fuerte giro a su vida sucedió tras algunos problemas con sus críticas a la Primera Guerra Mundial, en 1914. Demonizado por la prensa y abandonado por sus amigos tras la publicación de un ensayo en el que pedía a Alemania que no cayera en el nacionalismo, se encontró en medio de un conflicto político que junto con su fracaso matrimonial y la muerte de su padre, acabó por llevarle en 1919 a Suiza, nacionalidad que adquirió en 1921. Como muchos de sus personajes, Hesse tuvo a lo largo de su vida problemas con las mujeres. Su primer matrimonio con Maria Bernoulli, que le dio tres hijos, terminó trágicamente por los problemas mentales de su esposa. El segundo matrimonio aparentemente no pasó de ser una breve aventura con Ruth Wenger terminando a los pocos meses. Finalmente se casó con Nion Dolbin en 1931 y se mantuvo a su lado durante el resto de su vida. Murió de una hemorragia cerebral mientras dormía a la edad de 85 años. (Wikipedia).