10 febrero 2008

La catedral del mar (2006). Ildefonso Falcones

Después de mis últimas lecturas, algunas tan densas como Las Benévolas, con mi mesilla atestada de libros debido a la falta de tiempo y con la esperadísima Estambul en lugar preferente... decidí sin embargo empezar La catedral del mar. Me apetecía algo ligero, y me habían asegurado que esta novela era entretenidísima. Imaginé que sería algo parecido a la sobrevaloradísima pero ciertamente entretenida Los pilares de la tierra. Me equivoqué. De hecho, por momentos el tipo de escritura me pareció similar, nada complicada, como un luminoso culebrón medieval. Pero la novela de Follet es ágil y se lee rápido, dos premisas para mí imprescindibles en un best-seller. La catedral del mar se me ha hecho sin embargo eterna. La historia de Arnau, un hijo de noble catalán al que diferentes jugarretas de los malvados nobles convierten en siervo, centra la trama. Comienza su vida de adulto cargando pesadas piedras para construir la catedral del mar que da título a la novela. Pero la suerte o su integridad, quién sabe, le sonríen y consigue un puesto de cambista, gracias a salvar la vida a los hijos de un rico judío, trabajo que marcará ya su destino. Junto al fresco del día a día de la Barcelona del siglo XIV, el narrador desgrana una historia de amores, traiciones y demás ingredientes para regalarnos un increíble final feliz aderezado con datos históricos para que el lector no se sienta estafado. Quizá yo soy rara, no lo niego. Todas las personas que conozco que han leído esta novela me la recomendaron de forma insistente. Hay novelas españolas de enorme éxito, como La sombra del viento, que yo recomiendo sin dudarlo. Con La catedral del mar seguramente haré lo que suelo hacer cuando alguien dice que Los pilares de la tierra es su novela favorita. Callarme.


Biografía del autor:
Ildefonso Falcones (Barcelona, 19 ), es licenciado en Derecho. Siempre sintió un gran interés por la iglesia barcelonesa de Santa María del Mar, en el barrio de La Ribera. Sumada esta pasión a la que siente por el estudio de las leyes medievales, se dedicó a recopilar durante años legajos y documentos de la Cataluña medieval. Su intención era escribir un libro donde pudiera plasmar los usos y abusos de las leyes feudales y construir una historia de traiciones, luchas y pasiones que se sucediera al amparo de la iglesia de Santa María del Mar. Así nació su primera novela, La catedral del mar. Falcones vive en Barcelona con su mujer y sus cuatro hijos