16 agosto 2008

El retrato de una dama (1881). Henry James

Isabel Archer es seguramente el personaje femenino literario que más me fascina. Profundamente moderna, adelantada a una época de rígidas convenciones sociales, llena de preguntas sin respuestas y con un deseo tan desgarrador de ser libre que a medida que la novela avanza, sentir cómo sus alas se van empequeñeciendo es desolador. La trama arranca en Grandecourt, una hermosa casa inglesa a la que la norteamericana y pobre Isabel Archer llega con su rica tía, que ha decidido ocuparse de ella tras la muerte de su padre. En Grandecourt, Isabel conocerá a su tío, que la impresionará notablemente, y a su primo Ralph, enfermo de gravedad y uno de los personajes más lúcidos e inteligentes de todo El retrato. La novela también se va a cerrar en la casona, aunque mientras el arranque de la trama es luminoso y cegador, el final es ambiguo y, en realidad, triste. Isabel es una joven inusual, con una inteligencia y una personalidad llamativas, que atraerán a hombres tan diferentes como Lord Warbuton, el norteamericano Caspar Goodwood o el que será su marido, Osmond Ormond. Pero también a mujeres, como su moderna amiga, la periodista Henrietta Stackpole, o la intrigante madame Merle. A pesar del profundo deseo de independencia de Isabel, el lector es consciente, a través de la voz del narrador, de cómo este círculo de personajes comienza a tejer sus hilos alrededor de ella. No todos lo hacen con intención de manipularla, pero lo cierto es que Isabel será manipulada. A medida que avanza la novela, la revelación de que ha perdido su libertad se hace nítida para la protagonista, y el lector no deja de preguntarse en todo momento cuándo dará un puñetazo en la mesa para dejar todo atrás y recuperarla. Sin embargo, y aunque el final se presta a muchas interpretaciones, creo que la decisión que toma Isabel es en realidad la mayor prueba de que ha conseguido volver a ser libre, aunque la primera impresión es justo la contraria.

En una sociedad profundamente convencional y sometida a una rígida estructura de conveniencias, Isabel es un personaje atípico, una mujer fuera de lo común, una heroína que es heroína simplemente por ser diferente. James se detiene notablemente, como es común en él, en el análisis profundo de los pensamientos de su personaje. Maduramos con Isabel, nos hacemos mayores con ella, y la compadecemos y admiramos por igual. Sin embargo, James nos deja huérfanos en la última escena de este libro. Es una de las pocas ocasiones en que no conocemos una decisión de Isabel a través de sus reflexiones, sino que es su amiga Henrietta quien nos cuenta, y de paso a Goodwood, la última decisión de la protagonista. Después de centenares de páginas compartiendo sus más íntimos pensamientos, la que es quizá la decisión más importante de toda la novela es como un exabrupto. Seguramente cada lector interpreta este final de una manera, de hecho creo que eso quería Henry James: dejar el final abierto, obligarnos a seguir la vida de Isabel, imaginar qué va a pasar en su regreso a Roma, cuando tiene ya la certeza de que su matrimonio es una mascarada, cuando su juventud está quedándose atrás y ha sentido sin embargo el aliento de una pasión inesperada. El mundo en el que vive Isabel tiene unas normas, y aun respetándolas, ella se las salta a la torera casi sin pretenderlo.

James se inspiró en una mujer real para dar vida a Isabel Archer, aunque la historia que de ella cuenta sea ficción. Pero seguramente, aunque sus pensamientos se quedaron encerrados en sus salones, hubo muchas mujeres como Isabel a finales del siglo XIX. A diferencia de las heroínas de Austen, para quienes el matrimonio es el objetivo, para Archer su boda será la más profunda demostración de su espíritu indomable. Quizá sólo por este gesto, aunque después resulte fallido, sea Isabel tan libre. Por eso, a pesar de todo, cuando cierro la novela imagino que, tarde o temprano, se liberará de sus cadenas.

Biografía del autor: Henry James nació en 1843 en Nueva York. Su hermano mayor fue un excepcional filósofo, William James. Henry estudió en Nueva York, Londres, París y Ginebra. En 1875 se establece en Inglaterra, aunque hasta 1915 no obtiene la nacionalidad. Escribe desde los veinte años, y su obra se caracterizó siemre por su ritmo lento y las descripciones de sus personajes, extremadamente cuidadas. Escribió 20 novelas, 112 relatos y 12 obras de teatro. Murió en 1916 en Sussex.

18 opiniones:

Elizabeth

Hola: Soy Elizabeth y ayer terminé de leer Retrato de una dama. Déjame decirte que ha sido realmente agotador y placentero a la vez. He dejado de lado muchas cosas para poder terminarla y ha logrado cautivarme. DEsde la mitad es imparable. Si bien es cierto que las descripciones abundan y estiran la novela, veo que son enlace de diálogos determinantes para cada personaje. Me gustó la línea narrativa y creo que el final es el único que podía ser: aquel que se forma en mi mente. Para mí Isabel se va a Roma a ayudar a Pansy y luego a vivir su vida. Se da el dato que le promete volver así que lo más seguro es que la ayude con Edward Rosier. Excelente ejercicio mental.

Ad astra per aspera

si, es un excelente ejercicio mental, este libro me flipó, elizabeth. me parece fascinante el retrato de isabel. como tú, no podía dejarlo! lo doveré! me alegro de que me hayas visitado, un beso

julieta

Todavia no lei el libro pero lo voy a comprar pronto, por eso quisiera saber si es adecuando e interesante para mi, una chica de 14 años. gracias

ad astra per aspera

hola julieta! diría que adecuado no, adecuadísimo si con 14 años ya te apetece leer a james. este libro ahonda en el alma femenina de una forma alucinante, creo que te gustará mucho! vuelve cuando lo hayas leído y me cuentas vale?

Mistery Girl

termine este fabuloso libro hace poco , yo creo o mas bien quiero creer ja ja que al final isabel regresa a roma a encarar las consecuencias de sus actos: de una vez por todas acabar con el lio de osmond y de paso ayudar a pansypara que no sufra un futuro como lo que ella sufrio y, espero como tu que isabel logro librarse de sus cadenas porque seria lo justo , para hacerle honor a ese tan interesante, justo y buscador de la verdad ser como lo es el de ella

Anónimo

No me gusto, es como esas peliculas que uno ve entera, esperando que se arregle, pero termina y nunca ocurre.

cristina navarro noriega

Tengo que hacer un trabajo sobre este libro y lo encuentro agotador, lento, si bien puedo admirar la destreza del autor para pasearse por las mentes de sus personajes, me tiene agotada y me faltan mas de 100 paginas aun para terminar. Puede ser que esta época actual nos lleva a sacar rapidas conslusiones, a leer un libro en poco tiempo y sacar nuestras propias conclusions sicológicas, pero este libro te da todo hecho, menos el final, al parecer.


Paula G

Vaya, qué pena, Cristina, yo adoro esta novela, la he leído varias veces, me fascina! Dale una oportunidad!

cristina navarro noriega

Puede que tengas razon Paula, no es un libro para leerlo como yo he tenido que hacerlo "contra el tiempo". Es un libro para saborearlo con calma, no tanto porque encuentre interesante a sus personajes, si no por la destreza del autor para irnos llevando lentamente en su trama,trama rica en recursos sicologicos, filosoficos, de gran conocimiento del arte, con un vocabulario que nos habla de la cultura de Henry James. Un desenlace absolutamente inesperado y un final que, para mi gusto, despues de esa declaración de amor de Caspar Woodwood en que le expresa sus deseos de apoyarla,cuidarla,contenerla y amarla, ella se va. Pienso que es el momento en que se da cuenta de lo que tiene que hacer para ser verdaderamente libre.Para mi gusto es lo que tiene que hacer, si no se convertiría en la protagonista de una novela rosa.
En todo caso Paula, no lo volvería a leer.

Paula G

Bueno, al menos lo has leído una vez! ;)

Anónimo

A mi me ha encantado el libro... Pero tengo una duda. La ultima vez que hablan Isabel y Lord Warburton, una vez que ella va a Gardencourt para visitar a Ralph desde Roma. Qué le quiere decir? Me da la impresión que le quiere decir algo pero no lo hace. Sabéis a que escena me refiero?

Anónimo

Amo el estilo de Henry James: su morosidad su preocupación por la visibilidad, la posibilidad de la interpretación subjetiva , etcétera.

Martha Alicia Lombardelli
lombardellister@gmail.com

Liliana Sturla Dolberg

Estoy leyendo RETRATO DE UNA DAMA , estoy casi a la mitad y se está poniendo muy interesante , el personaje de Madame Merle es tremendo ��

Liliana Sturla Dolberg

Estoy leyendo RETRATO DE UNA DAMA , estoy casi a la mitad y se está poniendo muy interesante , el personaje de Madame Merle es tremendo ��

Liliana Sturla Dolberg

Estoy leyendo RETRATO DE UNA DAMA , estoy casi a la mitad y se está poniendo muy interesante , el personaje de Madame Merle es tremendo 👍

Liliana Sturla Dolberg

Estoy leyendo RETRATO DE UNA DAMA , estoy casi a la mitad y se está poniendo muy interesante , el personaje de Madame Merle es tremendo 👍

Meritxell

Leo varios comntarios acerca de la pesadez o lentitud d la novela. Me enoja y duele ver que en la sociedad actual la prisa la llevamos ya dentro de nuestras células y somos incapaces de frenar y degustar la lectura, con lo que ello conlleva: la calma del silencio y el disfrute de cada frase y de cada descripción, de intrioducirnos en la mansión, en los salones... en las vidas de los personajes.

Henry James me acompaña desde hace muchísimos años, es un escritor sublime. Conocedor del género humano, implacable en sus análisis. Tanto fondo como forma son exquisitos. Sus novelas cortas son una delicia, también. Quizá para quien esta novela tan larga le haga resultado pesada, pueda dar la oportunidad a novelas cortas como "Los papeles de Aspern", "El mentiroso", "Otra vuelta de tuerca", y reconciliarse con James.

Henry James es un gran, enorme escritor. Desde aquí, yo también le reivindico y aplaudo.

Paula G

Meritxell, yo lo adoro, lo reivindico contigo!