18 septiembre 2007

Suicidios ejemplares (1991). Enrique Vila-Matas


Me resultaría difícil definir esta colección de relatos cortos. Me recordó enormemente, por la sordidez, a los relatos contenidos en los Pequeños cuentos misóginos de Highsmith, desde luego no formalmente, pero sí me dejó la misma sensación. Aunque Vila-Matas regale mucha más esperanza a sus personajes. De hecho, en el fondo parece que todas las historias son enormemente negras, hasta que al avanzar en ellas comienzan a difuminarse al gris. Nunca al blanco, pero sí se quedan en un tono intermedio. Hay historias muy tristes, como la de la vigilante del museo a la que su familia ignora. Pero aún así, al final, ella consigue reinventarse en cierto modo. Otras mantienen la intriga hasta el final, como aquella en que una joven busca en un pueblo catalán la tumba de su padre y descubre una trama de suicidas narrada por uno que no se atrevió a serlo... Es una colección de relatos en los que el suicido planea sobre los personajes, sin llegar a tomarlos. Como un salto al vacío en el que, en el último instante, el personaje descubre que, afortunadamente, alguien había colocado una red.

Biografía del autor (Wikipedia): Enrique Vila-Matas nació en Barcelona en 1948, frente al cine Metropol. Estudió derecho y periodismo y en 1968 entró como redactor en la revista de cine Fotogramas. En 1970 dirigió dos cortometrajes, Todos los jóvenes tristes y Fin de verano. En 1971 hizo, servicio militar en Melilla, donde escribió su primer libro, Mujer en el espejo contemplando el paisaje. A su regreso a Barcelona, trabajó como crítico de cine de las revistas Bocaccio y Destino. Vivió en París dos años, desde 1974, en una buhardilla que le alquiló la escritora Marguerite Duras. Allí escribió su segunda novela, La asesina ilustrada. Su tercer y cuarto libros, Al sur de los párpados y Nunca voy al cine, aparecieron en 1980 y 1982, pero sólo empezará a ser conocido en 1985 con su libro Historia abreviada de la literatura portátil. Publica a continuación Una casa para siempre, Suicidios ejemplares, Hijos sin hijos, libros de relatos. Recuerdos inventados es una antología de sus mejores cuentos. Se pasa a continuación al género novelesco con obras como Lejos de Veracruz, Extraña forma de vida, El viaje vertical, Bartleby y compañía y El mal de Montano entre otras. En 2005 aparece Doctor Pasavento, que gira en torno al tema de la desaparición y cierra su trilogía metaliteraria sobre las patologías de la escritura (Bartleby, Montano, Pasavento). Tras sufrir una grave enfermedad renal, en septiembre de 2007 regresa al cuento y publica en Anagrama Exploradores del abismo, donde intenta regresar a una narrativa menos metaliteraria y más emotiva. Su obra ha conocido un gran éxito y difusión internacionales y se halla traducida al francés, inglés, alemán, italiano, ruso, portugués, japonés, griego, serbio, sueco, holandés, húngaro, hebreo, turco, noruego, rumano, polaco, brasileño, esloveno, checo, búlgaro, finlandés, danés, lituano, eslovaco, chino y croata.

2 opiniones:

Elena Casero

Voy a por él. El libro, claro
Vila-Matas me gusta mucho.

ya te diré que no doy abasto

Un saludo

Unknown

vale, cuando lo leas me cuentas, ok?