31 agosto 2007

La amante de Bolzano (1942). Sándor Márai

Casanova, bajo la especial mirada de Márai, no es un hombre hermoso. Ni excesivamente inteligente. Pero es un hombre, y ahí radica su enorme magnetismo con las mujeres. Recién fugado de una prisión, a donde le llevaron algunas de sus arriesgadas andanzas, Giacomo Casanova se instala en una posada de Bolzano. Parece una elección casual, pero no lo es en absoluto, porque es en esa localidad donde vive Francesca, la única mujer que ha amado. Una noche se batió en duelo por ella con el que es su marido, el Duque de Parma, un hombre anciano que lee en la llegada de Casanova el posible final de su matrimonio. Así que decide dar una vuelta de tuerca y comprar al aventurero, hacerle pasar una noche de amor con Francesca en la que, sin destruirla, consiga que deje de amarle. Pero nada saldrá como los dos hombres han planeado. Con un tema de partida tan parecido al de El último encuentro, Márai crea sin embargo una novela completamente diferente. El amor de dos hombres por la misma mujer es trágico en la primera, terriblemente mundano en la segunda. El diálogo final entre Giacomo y Francesca es una auténtica maravilla. Es ella, al final, a pesar de su apariencia de títere, quien toma las riendas de la historia, quien decide por los tres, quien pone los puntos sobre las íes.

Biografía del autor: Márai fue escritor húngaro nacido en Kassa (1900), un pueblo que sucesivamente fue Hungría, Checoslovaquia y ahora Eslovaquia. De joven trabajó como periodista y no tardó en llegar a la Academia Húngara de las Letras. De esa época son sus primeras obras, Bebe, o el primer amor, Rebeldes, Gente extraña, Ctsura, La verdadera y Confesiones de un burgués. En los años veinte pasó un periodo de exilio voluntario en Alemania y Francia, durante el régimen de Horthy y en 1948 sus obras fueron prohibidas en Hungría y emigró a Estados Unidos. En Sándor Marai vive la voz de los grandes novelistas, de Flaubert, Stendhal, Dostoievsky, Henry James y Balzac, un ensimismamiento que ha sido concebido para ser comunicado a la persona indicada en el momento preciso, y en cuyo rito se obra la catarsis final, la que redime o condena, la que destierra el silencio turbador. Los personajes logran comprenderlo todo y son capaces de explicar sus emociones con destreza, como si el pensarse les otorgara el dominio, al menos sobre el pasado, de sus destinos. Marai dejó plasmado este estilo en sus cuatro novelas más importantes, Divorcio en Buda (1936), La herencia de Eszter (1939), El último encuentro (1942) y La amante de Bolzano (1942). Se suicidó en San Diego (California) en 1989.

3 opiniones:

R.B.

Las coincidencias en lecturas son sorprendentes.Hecho de menos en tu lista a Pascal Quignard (tal vez "Vida secreta" o "El sexo y el espanto" podrían aparecer ahí).
Salud

Bolero

Hola, te he encontrado buscando este libro
EStoy esperando que lo traigan a la libreria
Acabo de leer el Ultimo encuentro de Márai, imposible definirlo
Creo q aun no se ha inventado el adjetivo
Años hacía q no leía algo tan bueno

Muakkkkkkkkkkkkkkk

Ad astra per aspera

r.b. gracias por la recomendación!

bolero, el último encuentro es un libro acojonante!